¿Es el psicólogo uno de esos productos milagrosos que se están poniendo de moda? Posiblemente para algunas personas sí. Sin embargo, a esta nueva tendencia emergente, se contrapone una tradición con más peso. Algo que viene de mucho más atrás, consistente en la devaluación de la psicología respecto a la medicina, o la consideración de que quien acude a una consulta psicológica, está gravemente aquejado de un trastorno mental. Vamos, en términos coloquiales, que está loco. Todavía, existe mucha gente con grandes resistencias a acudir a la consulta del psicólogo, por estas creencias. Aunque lo cierto es que, hoy por hoy, es mayor el número de gente reacia que podría beneficiarse de acudir al psicólogo que lo contrario.
Todas las personas resolvemos momento a momento, día a día, situaciones complicadas o molestas. No necesariamente por ello será un requisito imprescindible solicitar la ayuda de un psicólogo. La necesidad es diferente para cada individuo.
Afortunadamente, la naturaleza y experiencias vitales han hecho que cada uno de nosotros tengamos una particular forma de disfrutar de las cosas y de afrontar las situaciones. No se trata de ser mejor ni peor, simplemente diferente. El mundo sería terriblemente aburrido si todos estuviéramos cortados por el mismo patrón. ¿No crees?
Veamos un ejemplo con dos amigos: Pedro y Juan.
Pedro y Juan son adolescentes. Han suspendido en Literatura el último trimestre por motivos diferentes. El examen consistía en realizar una exposición en público de un trabajo de clase. Pedro, es terriblemente tímido y se bloquea en el momento de la exposición. Juan, sin embargo, es desinhibido e impulsivo. Su exposición está sembrada de errores debidos a su precipitación y falta de planificación. A Pedro, le encantaría tener un poco de la desinhibición de Juan. A Juan, cómo no, le vendría muy bien ser un poco más prudente, cualidad que le sobra a su amigo Pedro.
¿Alguno de ellos necesita un psicólogo? Cualquiera de los dos, podría verse beneficiado de la orientación profesional de un psicólogo, pero también es muy posible que consigan superar sus dificultades sólo con su esfuerzo personal y el apoyo de los recursos del entorno (amigos, familia...).
Entonces, ¿cómo sé si necesito un psicólogo?
Ante dificultades importantes, siempre te puede ayudar el asesoramiento profesional de un psicólogo, aunque en este caso, no hablaríamos de necesidad.
La necesidad de tratamiento psicológico es clara si:
- La vida que te gustaría vivir está muy lejos de la que vives realmente y aparentemente, no se pueden cambiar las cosas o no sabes por dónde empezar.
- Tus relaciones personales son difíciles o poco satisfactorias.
- Necesitas mejorar alguna de tus habilidades (por ejemplo: hablar en público si eres profesor/a, manejar la comunicación con los niños si eres padre/madre... etc).
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