lunes, 14 de abril de 2008

¿Necesito ir al psicólogo?

Vivimos en una sociedad consumista. Nadie lo discute. Nos desenvolvemos en un entorno que cada vez nos crea más necesidades. Ser feliz ha pasado de ser una meta ilusionante, a ser una necesidad imperiosa que tienes que conseguir ¡YA!, ¡AHORA MISMO! No te preocupes si esta expectativa tan irreal te genera angustia. Tienes infinidad de productos y servicios a tu alcance, para crearte el espejismo de que lo puedes conseguir.

¿Es el psicólogo uno de esos productos milagrosos que se están poniendo de moda? Posiblemente para algunas personas sí. Sin embargo, a esta nueva tendencia emergente, se contrapone una tradición con más peso. Algo que viene de mucho más atrás, consistente en la devaluación de la psicología respecto a la medicina, o la consideración de que quien acude a una consulta psicológica, está gravemente aquejado de un trastorno mental. Vamos, en términos coloquiales, que está loco. Todavía, existe mucha gente con grandes resistencias a acudir a la consulta del psicólogo, por estas creencias. Aunque lo cierto es que, hoy por hoy, es mayor el número de gente reacia que podría beneficiarse de acudir al psicólogo que lo contrario.

Todas las personas resolvemos momento a momento, día a día, situaciones complicadas o molestas. No necesariamente por ello será un requisito imprescindible solicitar la ayuda de un psicólogo. La necesidad es diferente para cada individuo.

Afortunadamente, la naturaleza y experiencias vitales han hecho que cada uno de nosotros tengamos una particular forma de disfrutar de las cosas y de afrontar las situaciones. No se trata de ser mejor ni peor, simplemente diferente. El mundo sería terriblemente aburrido si todos estuviéramos cortados por el mismo patrón. ¿No crees?

Veamos un ejemplo con dos amigos: Pedro y Juan.

Pedro y Juan son adolescentes. Han suspendido en Literatura el último trimestre por motivos diferentes. El examen consistía en realizar una exposición en público de un trabajo de clase. Pedro, es terriblemente tímido y se bloquea en el momento de la exposición. Juan, sin embargo, es desinhibido e impulsivo. Su exposición está sembrada de errores debidos a su precipitación y falta de planificación. A Pedro, le encantaría tener un poco de la desinhibición de Juan. A Juan, cómo no, le vendría muy bien ser un poco más prudente, cualidad que le sobra a su amigo Pedro.

¿Alguno de ellos necesita un psicólogo? Cualquiera de los dos, podría verse beneficiado de la orientación profesional de un psicólogo, pero también es muy posible que consigan superar sus dificultades sólo con su esfuerzo personal y el apoyo de los recursos del entorno (amigos, familia...).

Entonces, ¿cómo sé si necesito un psicólogo?

Ante dificultades importantes, siempre te puede ayudar el asesoramiento profesional de un psicólogo, aunque en este caso, no hablaríamos de necesidad.


La necesidad de tratamiento psicológico es clara si:

- A menudo tienes emociones desagradables e intensas, como tristeza, ansiedad o enfado, que no consigues eliminar (aunque a veces puedas poner algún parche).

- La vida que te gustaría vivir está muy lejos de la que vives realmente y aparentemente, no se pueden cambiar las cosas o no sabes por dónde empezar.

- Tus relaciones personales son difíciles o poco satisfactorias.

- Necesitas mejorar alguna de tus habilidades (por ejemplo: hablar en público si eres profesor/a, manejar la comunicación con los niños si eres padre/madre... etc).
******
******
******
“No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices”.
Robert Louis Stevenson, escritor escocés.
****
****

¿Por qué Psico- Ayuda?

Porque a veces nos cuesta explicar lo que sentimos y no sabemos cómo, dónde o a quién pedir ayuda.

Porque en ocasiones no vemos cómo superar nuestras dificultades y necesitamos un punto de vista imparcial y libre de prejuicios que nos ayude a aclarar nuestra mente.

Porque hay situaciones en las que necesitamos un impulso para motivarnos y perseguir nuestras metas.

Porque a cualquiera de nosotros le puede ocurrir algún acontecimiento que trastoque sus emociones.

Porque nuestras relaciones sociales y afectivas, no siempre son como nos gustaría que fueran

Porque, ya sea por temor o por autoexigencia, muchas veces nos imponemos diferentes caretas que, lejos darnos una solución, lo único que consiguen es que nos veamos abocados en un estado de continuo autoengaño.



Ante estas situaciones, la psicoterapia te puede ayudar.


Como ya te explicaré más adelante, Psico-Ayuda se encuadra en la escuela de psicoterapia Cognitivo-Conductual. Te ofrece una ayuda eficaz , ya que su metodología está basada en la investigación y sus resultados, han sido contrastados mediante el método científico.